Compartir

miércoles, 7 de febrero de 2018

Un Paseo Por Las Siete Villas (I): Villaluenga Del Rosario

No sólo de naturaleza se compone este blog sino también de la belleza singular de algunos lugares como el que hoy visitamos, ya descrito en las Siete (Mara)Villas, como la Cueva Láctea al que le hicimos un reportaje resumen, pero hemos querido adentrarnos en lo más profundo de la población para observar el esplendor de este pueblo tan pequeño pero con tanta historia que contarnos, hablamos de Villaluenga de Rosario, que fue la que impuso el nombre de Serranía de Villaluenga a las siete villas tras la Reconquista y no es raro que quisieran conquistarla a pesar de su paso fronterizo hacia Ronda, el pueblo alberga un esplendor que pocos pueblos entienden.

Villaluenga del Rosario

Detalle de la villa

En primer lugar su estructura interior de callejuelas estrechas en su diminuto tamaño es lo que llama tanto la atención del viajero acostumbrado a pueblos más ajetreados, encontrando en Villaluenga una paz con la que el mismo espíritu respira tranquilo, un pequeño laberinto blanco de cal y coronando las casas chimeneas que divisan torres y alguna que otra historia enmarcada, además de pinsapos sueltos símbolos del Parque Natural.

Calle de Villaluenga

Detalle de la fachada del cementerio




Paseando por sus calles, hay varios monumentos históricos enclavados en un asombro permanente, como es el caso del cementerio de la villa (Siglo XVIII), quemado en periodo Napoleónico muestra de la resistencia que tuvo la localidad en la invasión francesa. Otros elementos de vital importancia son la calzada romano-medieval que en los planos del GR7 se cree que llevaba a las tropas romanas a Atenas por el Mediterraneo, su aljibe cercano y por supuesto el Calvario. Elementos Hístoricos que junto con su plaza de toros (la más antigua de la provincia) son mas pequeños que en otros lugares más cercanos pero que sin duda tienen una acogida singular.

Calzada Romana-Medieval

Aljibe



                           Detalle de los almendros en flor con la torre del cementerio de fondo

Plaza de Toros de Villaluenga

Ermita del calvario

La Ganadería ha movido esta villa desde sus orígenes cabras payoyas y ovejas merinas de Grazalema (dos razas autóctonas en peligro de extinción) han recuperado un distintivo importante con el nombramiento de sus quesos como los mejores, el porqué se encuentra en los magníficos pastizales de montaña que dan sus poljes, sobre todo los de La Manga, Navazos y Llanos de los Republicanos.

Ovejas llegando a pueblo

Manga de Villaluenga

En La Manga pegada al pueblo se encuentra el arroyo albarrán que se bebe la Sima de la población hacia el interior del macizo kárstico muchos metros abajo hasta que vuelve a surgir el agua por el nacimiento del Algarrobal en Ubrique, por lo que él agua en Villaluenga escapa hacia las profundidades de las decenas de simas que encuentran en sus grietas el hábitat perfecto. Esta circusntancia hizo que en periodo medieval los musulmanes hicieran un qanat para el aprovechamiento del agua y tambien hay que destacar como monumento(16 registros y cuatro pozos).

Detalle de la sima de Villaluenga y el pueblo

Estructura del Qanat de Villaluenga

Las laderas son otro elemento de importancia cuya patrona (Virgen del Rosario) tenga una curiosa procesión de paseo para que evite la población sea derribada por los desprendimientos de la misma, hoy en día menores. En estas laderas también se encuentran las cuevas paleolíticas y neolíticas donde surgiría hace milenios la ganadería caprina como fuente de riqueza del municipio.

Tajo del Frailuco conocido paraje del pueblo

Cueva del Frailuco

No nos podemos ir de Villaluenga sin divisarla una última vez dandonos cuenta de haber estado en un lugar con historia que nos ha dejado en sus elementos arquitectónicos, en sus cuevas y en sus quesos los recónditos ires y venires de este divino pueblo el más alto de la Serranía que llevaba su nombre.

Una última mirada

sábado, 6 de enero de 2018

La Reina De Las Alturas

Nadie le hace sombra al Águila Real ("Aquila chrysaetos"), esa a la que los romanos llevaban en los estandartes porque sabían que no había nada más poderoso por los cielos que su grandeza voladora que captura animales tran grandes como zorros o cabras montesas. Tenemos que agradecer a Félix Rodriguez De La Fuente, el gran trabajo que produjo en reconvertir la cetrería en un arte y que esta especie volviese a ser una de ellas, de las utilizadas para la pasión cetrera además de su conservación por ser una especie única en cuanto a tamaño, distribución y peso en los ecosistemas como depredador.

Su espectacular forma física le confiere una apariencia oscura y de extraordinaria envergadura pudiendo llegar a más de 2 metros en las alas, en Asia ha sido bien utilizada por los nómadas para la caza en las praderas mongolas y de otros países. Esta tan bien adaptada a su medio que admás de no estar en peligro en España puede acudir como carroñera a donde haya despojos de animales, aunque su principal fuente de alimento es la caza de grandes y pequeños vertebrados a los que abate apresurandose a las presas en vuelos totalmente inconcebibles para el ojo llenos de saltos, caídas y picados agilísimos en el último momento.  Es un ave que además de su asombroso comportamiento es dueña de una mirada, una mirada de poder que es capaz de expresarlo cuando se observan sus pupilas.

7
Águila Real Parque de las Ciencias. Granada

Águila real en feria medieval

Para saber más:




domingo, 24 de diciembre de 2017

Feliz Navidad y Prospero 2018

Como cada año os felicito a los seguidores de este blog y prometereos que traeremos mas historias para el próximo año, Feliz 2018 y Felices Fiestas.




sábado, 9 de diciembre de 2017

El Camino A Ronda...(I)

En las escarpadas sierras del Río Guadiaro no hay espacio para los caminos, no digamos ya para carreteras o construcciones sin embargo alguien se empeñó en que el ferrocarril cruzase esa estrecha cinta de tierra por las empinadas laderas en las que sólo un loco romántico del lugar pondría vías férreas, pero se hicieron y además es una de las lineas más útiles por el continuo tránsito de pasajeros y mercancías desde Algeciras en pleno Estrecho hacia el interior de la Península. El diseño de estas vías ha sido meticulosamente sesgado tramo a tramo hasta conseguir un tramo rectilíneo de la vía atravesando el río Guadiaro desde Jimera de Líbar. hasta Benaoján.

Hay un montaña por medio no hay problema para ello se hacen los túneles estrechos por los que el vehículo motorizado es capaz de pasar y aparece por otro punto del camino aunque parece que el tren no se ha movido de sitio por la belleza del entorno donde las encinas y bosques de ríbera planifícan un mosaico de sombras ladera abajo.


Encinares del Guadiaro que buscan en el río un buen aliciente para crecer de manera espectacular en bosques cubriendo las laderas mientras que el tren enamora pasando ruidoso por las vías serpenteando cada curva del camino.

Otra de las ingeniosas construcciones de la vía son los puentes, esos puentes que siempre unen en este caso poblaciones cercanas pero que no dejan de ser elementos importantes en el Guadiaro ya que hay un buen número de ellos


Puentes sobre el Guadiaro.

Llegando a las Estación de Benaoján viejos caseríos derruidos nos conceden historias de otro tiempo en los que el río tuvo su importancia como molinos o como simples casas de campo en las que la gente tenía higueras, perales y otros frutales muy buenos a la sombra del curso de agua que los alimentaba. 


Caserios cercanos a la Estación de Benaoján.

Una vez el paseo llega a la Estación el abrupto paisaje se vuelve más liviano pero aun queda hasta Ronda...

domingo, 19 de noviembre de 2017

La Plaga Roja

Los ríos antes de que el ser humano los perturbase con contamación eran oasis de biodiversidad que cubrían un amplio espectro en la cadena alimentaría. En esta cadena hubo de ser importante la acción del cangrejo autóctono o europeo "Austropotamobius pallipes", una especie muy escasa hoy en día, diezmada por los tantísimos ataques hacía su población, pero en uno de estos ataques se desató el caos... La suelta del cangrejo rojo americano, en la creencía popular de que en las marismas del Guadalquivir el hombre creyó que podría obtener un enorme beneficio de él, se fue extendiendo como la polvora por todos los rincones acuáticos de la península, similar a la plaga de las langostas de la Biblia.

Detalle del cangrejo rojo, distinguible del autóctono por sus pinzas rojizas con verrugas rojas

Pensaremos que no fue tan grave puesto que este cangrejo se soltó para comer y efectivamente se come, es comestible por el ser humano pero tuvo una consecuencia indeseada, el desplazamiento casi total del cangrejo autóctono que sí era de este lugar el cangrejo europeo transmitiéndole enfermedades, en concreto un hongo que se tránsmite afanomicosis de cangrejo a cangrejo y que destruye más si cabe al autóctono. También es capaz de desplazarlo y ocupar su mismo nicho ecológico provocando además muerte para otras especies. Aunque no todo es negativo, gracías a la presencia de este crustáceo, las aves como las cigüeñas los devoran y pueden seguir perviviendo en las torres de nuestros campanarios, aunque la balanza habla pésimamente.

Cangrejo de río americano

El cangrejo rojo es un ejemplo más de este descontrol del ser humano que pone cosas que no deberían estar en ese sitio y liquída aquellas que sí estuvieron siempre ahí.